miércoles, 25 de junio de 2014

SAN VICENTE DE LOS LAGOS





Son nombres que recordamos con cariño
A través del tiempo y el espacio
Nadábamos con brazos de topacio
Viendo nacer el majestuoso remolino
Impaciente esperaba su llegada
Como se espera el ocaso de los años
En el alba de la juventud enamorada
Nunca comprendí lo que soñaba
Temprana juventud acrisolada
Empecinada en los azahares del destino
Dorados sueños de amor fueron tejidos
En los rincones del alma
Las ilusiones que soñé, se han ido
Oscureciendo la mente y los sentidos
Siempre seré fuerte, hasta la muerte
Lo conseguí y me siento complacido
A ese nombre lo recuerdo desde niño
Grandes hombres como el, poco han nacido
Observan desde los astros solitarios
Serenos aconsejaron a sus hijos preferidos

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