jueves, 26 de junio de 2014

SAN ANDRES Y PROVIDENCIA





Su cuerpo se mece como olas danzarinas
A el llegare buscando los placeres
Navegare en las carnes complacientes
Acariciando los poros temblorosos
Nadie sabe el placer que me produce
Dardos de pasión se me han clavado
Recorren la sangre transparente
Envuelta en otra sangre, que es la vida
Su cuerpo parece una sirena
Yace tendida en una humilde cama
Puede escuchar su corazón latiendo
Remolinos se encuentra en la playa
Olvido que el amor es flor de un día
Viajo en las profundidades del abismo
Invierto amor, dolor y pesimismo
Dejando las pasiones esparcidas
Espero encontrar la prometida
Nacerá la estrella luminosa
Creciendo en los jardines del alma
Irradiara las luces del recuerdo
Allá en el cenit está el Averno

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