viernes, 23 de mayo de 2014

SANTA ROSA DE VITERBO





Sus oraciones se escucharon en las naciones
A los hombres las puso a meditar
No pretendió conquistar el universo
Toda su alma la entrego a la humanidad
A los pobres los protegió con valentía
Rogo por la paz de la nación
Obedeció a los designios del señor
Supo enfrentar la lucha con fiereza
A los enemigos, los puso en su lugar
Dedico la vida a servir a los demás
En las noches tranquilas, su alma se elevaba
Vientos celestes la llevaban hacia el cielo
Ilumino la tierra y otros mundos
Tomando el amor, como su cruz
En las naciones, se conocen con formas diferentes
Rinden homenaje a esa hermosa mujer
Brilla en la tierra y en otras dimensiones
Obtuvo la corona, siendo santa.