martes, 27 de mayo de 2014

SAN JOAQUIN





Ser abuelo de Dios es mucho orgullo
A su hija la cuidó con esmero
No pudo resistir tanta grandeza
José se desposo con la princesa
Obedeciendo las órdenes divinas
Allí, el ángel le anunció su nacimiento
Que María aceptó, sin miramiento
Un mesías nacería de sus entrañas
Iluminando a las montanas
Nació Jesús, para redimir el universo

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