sábado, 10 de diciembre de 2011

PUEBLA DE ZARAGOZA




Puedo escuchar la música celeste
Un concierto de hermosas sinfonías
Entran a los oídos en formas diferentes
Brilla el alma y siente alegría
Los recuerdos brotan silenciosos
Al escuchar la música divina
Dardos de paz se lanzan generosos
Encuentran la mujer que no se inclina
Zumbidos de amor oculta la pradera
Allá brilla la estrella matutina
Remansos de paz esparce la palmera
Acariciados por las brisas peregrinas
Gozan los corazones que aman
Obedecen a los designios de la vida
Zarpan sobre las olas que se elevan
Al amor buscan y lo encuentran esparcidos

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